CAPÍTULO 45.
Me levanto. Dolor de cabeza, genial, otra vez resaca. De repente me doy cuenta de que es lunes. Cada vez va mejorando más mi día. Alcanzo el móvil de mi mesilla de noche para ver cuántos mensajes tengo sin responder. Ninguno, bueno eso es una sorpresa.
No recuerdo mucho de anoche, solo sé que estaba en un bar, música alta y... alcohol, mucho alcohol. Y perfume, que no es el mío. Miré rápidamente a mi lado izquierdo de la cama pero no vi nadie. Supongo que me liaría con alguna chica en aquella fiesta...
Parece que ya ni recuerdo en qué día vivo. Lunes, 14 de agosto de 2013. Han pasado muchísimos meses ya... Parecía que fuera ayer cuando despedimos 'Otra Movida' para siempre. Una etapa con ellos se cerró, pero se abrieron otras. Bueno, casi. Mi programa 'Guasap' cancelado antes de emitirse, pero no me supuso ningún bajón emocional ni mucho menos. Tenía el Intro Music Festival 2012, era productor, actor de doblaje, colaboraba en la radio y muy pronto cumpliría un sueño que jamás pensé que iba a realizar: el de trabajar en Aída. Me encantaba esta nueva etapa de mi vida, no quiere decir que no eche de menos la otra, claro. Pero siempre me sigue faltando alguien... Cristina.
Que haya pasado tanto tiempo sin que pueda olvidarle no dice mucho a mi favor. Es que nunca lo he entendido... Como se te puede meter dentro en la cabeza alguien y nunca irse. Lo he intentado veces, pero nada. Creía que si me alejaba lo suficiente como he hecho hasta ahora, mi corazón y mi mente volverían a ser las mismas, pero no. Llevo meses sin hablar con ella y no puedo seguir así.
No se si fue por el alcohol que quedaba todavía en mis venas de la noche pasada pero decidí ir a por todas, era ahora o nunca. No se si será porque me he levantado con ganas de hacer las cosas bien. No se si un puro sentimiento de coraje repentino. No, sigue ahí. Supongo que he tenido que esperar todo este tiempo para poner las cosas en calma y saber con certeza que si seguían igual, es porque algo en el pasado dejé sin atar. Ese cabo suelto siempre será Cris, y hasta que no lo ate a mi para siempre, no estaré tranquilo.
Cogí el teléfono rápidamente sin ni siquiera mirar si era demasiado pronto. Abri Whatsapp y envie un mensaje a Cris:
No puedo creer lo que he hecho. Me tumbé en la cama con las manos en la cara esperando la peor respuesta del mundo. ¿Por qué soy tan gilipollas? La cago siempre. Me tendría que haber callado y no decir nada, nada bueno sale después de una borrachera... Seguro que piensa que soy un estúpido...
Deje que mi mente divagara en más insultos hasta que sonó el tono de mensaje de mi móvil. Como un ansioso salté del otro extremo de la cama a cogerlo.
Cinco palabras que significaban el todo o nada para mi ahora mismo. Sabía que me quedaban horas hasta verla y que se me harían eternas, pero no importaba, yo quería estar ya listo.
Me entretuve leyendo guiones de Aída y ultimando detalles del Intro Music Festival de este año hasta que miré el reloj y eran las 17:45. Nunca había estado más nervioso en mi vida.
Saltándome semáforos, llegué dos minutos antes a la cafetería. A través de los cristales, la vi apoyada en una mesa alejada del ventanal, con su móvil. La recordaba igual que en mis sueños, perfecta. Esa sonrisita que se lo pone cada vez que está con el móvil, la impaciencia que se muestra en esos dedos perfectamente esculpidos que repiquetean una y otra vez en la mesa y siempre con unos ojos de infarto. Antes de entrar respiré hondo, por lo que pudiera pasar.
Yo: Gracias por venir.- dije elevando una sonrisa en mi rostro.
Cris: No hubiera venido si no fuera por tal convincente mensaje - dejó su móvil en el bolso y me miró a los ojos, su mirada lo decía todo: incredulidad.- ¿por qué ahora Dani? ¿Por qué has esperado tanto? No entiendo...
Yo: No hace falta que entiendes - la interrumpí.- el hecho de que hayas venido ya significa algo muy importante para mi...
Cris: No significa nada - se le quebró la voz.-
Yo: Antes de que tengas la oportunidad de irte, déjame explicarme. Me vas a decir que no, porque te conozco más que nadie Cris - me miró fulminante - no me lo puedes negar. No sirve de nada soltarte un discursito como siempre hago para que vuelvas a mi lado. Solo mirame a los ojos y dime que siento. Dimelo.
Cris: Veo a alguien haciéndome perder mi tiempo y paciencia.
Yo: Cris - la cogi de la muñeca antes de que pudiera irse.- dimelo, por favor. Porque yo ya no se lo que siento. Estoy tan perdido. Me falta una parte siempre.
Cris: Seguro que te la dejaste en alguna de las chicas que te has estado tirando estos últimos meses. Mira, no me vengas con este cuento otra vez, porque sabemos como va a acabar.
Se levantó corriendo y se fue, sin dejar posibilidad de razonar con ella. Pero no me podía quedar aquí. Tenía que luchar, aunque sea por última vez me dije.
Sali corriendo de la cafetería dando un portazo a la puerta que todos los de mi alrededor se quedaron mirándome. Vi alejarse a Cris corriendo hacia un parque a pocos metros, por lo que la adelanté enseguida.
Cris: No me sigas... - tenía lágrimas en los ojos.
Yo: No quería hacerte llorar Cris, lo siento... - me acerqué mas a ella para tocarle las lágrimas caídas de su mejilla.
Cris: Quieto... - se apartó bruscamente de mi.- Siempre haces esto y te sales con la tuya. Déjame vivir mi vida en paz de una vez.
Yo: ¿Entonces por qué decidiste venir? Porque perfectamente podrías haber rechazado mi invitación.- grité lo más que pude mientras se alejaba.
Le vi darse la vuelta y entonces vi en sus ojos toda la rabia contenida, la tristeza acumulada de tantas noches llorando y la confusión de esta situación.
Yo: Hace tres años conocí a una chica asustada y vulnerable. Con el paso del tiempo, esa chica se ha hecho más fuerte, madura e independiente. Esa chica, la mayoría de las veces, estaba feliz, y hacía feliz a un chico, y no sabe cuánto.
Noté que su cuerpo venía hacía mi, pero sabía que su mente seguía procesando todo lo ocurrido.
Yo: Nunca, jamás me sentiré así por alguien. Cuando una mano encuentra a su mano amiga con la que compartir el resto de su vida, no la deja marchar. Sabes que eres la única que ha entrado y entrará en mi corazón. Recuerdalo, tu me hiciste creer en este tipo de cosas.
Cris: Cuando dos almas se tocan, es imposible separarlas... Pero Dani, somos diferentes, como la noche y el día, nada de esto ha tenido sentido nunca.
Yo: ¿Ah no? Mirame a los ojos y dime que ahora eres feliz. Dimelo y me marcharé para siempre de tu vida, pero ten en cuenta que mi corazón siempre te pertenecerá.
Cris: No puedo hacerlo...
Sus lágrimas desbordaban su cara y se que la estaba haciendo daño, sacar todo otra vez a relucir era un daño colateral para los dos.
Yo: Te quiero y siempre te querré. Quiero casarme contigo, vivir a tu lado para siempre, tener hijos contigo...
Cris: Dani, para, por favor... Sabes que me estás haciendo daño.
Yo: Hay dos tipos de daño, el bueno y el malo. El malo es aquel que te producen seres queridos sin remedio alguno. El bueno es aquel que te inflige alguien a quien amas y te hace ver una gran verdad oculta. ¿Cuál soy yo?
Cris: Una mezcla de ambas...
Yo: Quiero que pienses esto, no me respondas ahora. En realidad no vine a recuperarte hoy con esta cita.
Su cara era de desconcierto total, lo que aumentó más mis ganas de hacer lo correcto esta vez, de una vez por todos iba a ser un hombre y tomar las riendas de mi destino y de atar cabos sueltos a mi vida.
Yo: Recuerda este momento, Cristina Pedroche, como el mejor o peor momento de tu vida, según como lo prefieras.- le dediqué esa sonrisa burlona que tanto le gustaba.- No te has dado cuenta, pero este es el parque que fuimos la primera vez que nos conocimos.
Miró a todos lados dándose cuenta de la trampa a la que acababa de caer.
Yo: Al principio, si quería solo querer que volvieras conmigo. Pero sabía que cometería un error gigante si esta vez te dejaba escapar sin pedirte algo.
Cris: ¿El qué?
Yo: Cásate conmigo.
No recuerdo mucho de anoche, solo sé que estaba en un bar, música alta y... alcohol, mucho alcohol. Y perfume, que no es el mío. Miré rápidamente a mi lado izquierdo de la cama pero no vi nadie. Supongo que me liaría con alguna chica en aquella fiesta...
Parece que ya ni recuerdo en qué día vivo. Lunes, 14 de agosto de 2013. Han pasado muchísimos meses ya... Parecía que fuera ayer cuando despedimos 'Otra Movida' para siempre. Una etapa con ellos se cerró, pero se abrieron otras. Bueno, casi. Mi programa 'Guasap' cancelado antes de emitirse, pero no me supuso ningún bajón emocional ni mucho menos. Tenía el Intro Music Festival 2012, era productor, actor de doblaje, colaboraba en la radio y muy pronto cumpliría un sueño que jamás pensé que iba a realizar: el de trabajar en Aída. Me encantaba esta nueva etapa de mi vida, no quiere decir que no eche de menos la otra, claro. Pero siempre me sigue faltando alguien... Cristina.
Que haya pasado tanto tiempo sin que pueda olvidarle no dice mucho a mi favor. Es que nunca lo he entendido... Como se te puede meter dentro en la cabeza alguien y nunca irse. Lo he intentado veces, pero nada. Creía que si me alejaba lo suficiente como he hecho hasta ahora, mi corazón y mi mente volverían a ser las mismas, pero no. Llevo meses sin hablar con ella y no puedo seguir así.
No se si fue por el alcohol que quedaba todavía en mis venas de la noche pasada pero decidí ir a por todas, era ahora o nunca. No se si será porque me he levantado con ganas de hacer las cosas bien. No se si un puro sentimiento de coraje repentino. No, sigue ahí. Supongo que he tenido que esperar todo este tiempo para poner las cosas en calma y saber con certeza que si seguían igual, es porque algo en el pasado dejé sin atar. Ese cabo suelto siempre será Cris, y hasta que no lo ate a mi para siempre, no estaré tranquilo.
Cogí el teléfono rápidamente sin ni siquiera mirar si era demasiado pronto. Abri Whatsapp y envie un mensaje a Cris:
''Se que no tengo derecho a pedirte esto por lo cabrón que fui en un pasado. Hazlo por los viejos tiempos y reúnete conmigo en el café de siempre. Necesito una última oportunidad. Si no vienes esta tarde, sabré ya que no me quieres en tu vida y podré dejarte en paz para también seguir con la mía. Si aún me quieres, como amigo, esta tarde a las 18:00 te espero.''
No puedo creer lo que he hecho. Me tumbé en la cama con las manos en la cara esperando la peor respuesta del mundo. ¿Por qué soy tan gilipollas? La cago siempre. Me tendría que haber callado y no decir nada, nada bueno sale después de una borrachera... Seguro que piensa que soy un estúpido...
Deje que mi mente divagara en más insultos hasta que sonó el tono de mensaje de mi móvil. Como un ansioso salté del otro extremo de la cama a cogerlo.
''Está bien, allí nos veremos.''
Me entretuve leyendo guiones de Aída y ultimando detalles del Intro Music Festival de este año hasta que miré el reloj y eran las 17:45. Nunca había estado más nervioso en mi vida.
Saltándome semáforos, llegué dos minutos antes a la cafetería. A través de los cristales, la vi apoyada en una mesa alejada del ventanal, con su móvil. La recordaba igual que en mis sueños, perfecta. Esa sonrisita que se lo pone cada vez que está con el móvil, la impaciencia que se muestra en esos dedos perfectamente esculpidos que repiquetean una y otra vez en la mesa y siempre con unos ojos de infarto. Antes de entrar respiré hondo, por lo que pudiera pasar.
Yo: Gracias por venir.- dije elevando una sonrisa en mi rostro.
Cris: No hubiera venido si no fuera por tal convincente mensaje - dejó su móvil en el bolso y me miró a los ojos, su mirada lo decía todo: incredulidad.- ¿por qué ahora Dani? ¿Por qué has esperado tanto? No entiendo...
Yo: No hace falta que entiendes - la interrumpí.- el hecho de que hayas venido ya significa algo muy importante para mi...
Cris: No significa nada - se le quebró la voz.-
Yo: Antes de que tengas la oportunidad de irte, déjame explicarme. Me vas a decir que no, porque te conozco más que nadie Cris - me miró fulminante - no me lo puedes negar. No sirve de nada soltarte un discursito como siempre hago para que vuelvas a mi lado. Solo mirame a los ojos y dime que siento. Dimelo.
Cris: Veo a alguien haciéndome perder mi tiempo y paciencia.
Yo: Cris - la cogi de la muñeca antes de que pudiera irse.- dimelo, por favor. Porque yo ya no se lo que siento. Estoy tan perdido. Me falta una parte siempre.
Cris: Seguro que te la dejaste en alguna de las chicas que te has estado tirando estos últimos meses. Mira, no me vengas con este cuento otra vez, porque sabemos como va a acabar.
Se levantó corriendo y se fue, sin dejar posibilidad de razonar con ella. Pero no me podía quedar aquí. Tenía que luchar, aunque sea por última vez me dije.
Sali corriendo de la cafetería dando un portazo a la puerta que todos los de mi alrededor se quedaron mirándome. Vi alejarse a Cris corriendo hacia un parque a pocos metros, por lo que la adelanté enseguida.
Cris: No me sigas... - tenía lágrimas en los ojos.
Yo: No quería hacerte llorar Cris, lo siento... - me acerqué mas a ella para tocarle las lágrimas caídas de su mejilla.
Cris: Quieto... - se apartó bruscamente de mi.- Siempre haces esto y te sales con la tuya. Déjame vivir mi vida en paz de una vez.
Yo: ¿Entonces por qué decidiste venir? Porque perfectamente podrías haber rechazado mi invitación.- grité lo más que pude mientras se alejaba.
Le vi darse la vuelta y entonces vi en sus ojos toda la rabia contenida, la tristeza acumulada de tantas noches llorando y la confusión de esta situación.
Yo: Hace tres años conocí a una chica asustada y vulnerable. Con el paso del tiempo, esa chica se ha hecho más fuerte, madura e independiente. Esa chica, la mayoría de las veces, estaba feliz, y hacía feliz a un chico, y no sabe cuánto.
Noté que su cuerpo venía hacía mi, pero sabía que su mente seguía procesando todo lo ocurrido.
Yo: Nunca, jamás me sentiré así por alguien. Cuando una mano encuentra a su mano amiga con la que compartir el resto de su vida, no la deja marchar. Sabes que eres la única que ha entrado y entrará en mi corazón. Recuerdalo, tu me hiciste creer en este tipo de cosas.
Cris: Cuando dos almas se tocan, es imposible separarlas... Pero Dani, somos diferentes, como la noche y el día, nada de esto ha tenido sentido nunca.
Yo: ¿Ah no? Mirame a los ojos y dime que ahora eres feliz. Dimelo y me marcharé para siempre de tu vida, pero ten en cuenta que mi corazón siempre te pertenecerá.
Cris: No puedo hacerlo...
Sus lágrimas desbordaban su cara y se que la estaba haciendo daño, sacar todo otra vez a relucir era un daño colateral para los dos.
Yo: Te quiero y siempre te querré. Quiero casarme contigo, vivir a tu lado para siempre, tener hijos contigo...
Cris: Dani, para, por favor... Sabes que me estás haciendo daño.
Yo: Hay dos tipos de daño, el bueno y el malo. El malo es aquel que te producen seres queridos sin remedio alguno. El bueno es aquel que te inflige alguien a quien amas y te hace ver una gran verdad oculta. ¿Cuál soy yo?
Cris: Una mezcla de ambas...
Yo: Quiero que pienses esto, no me respondas ahora. En realidad no vine a recuperarte hoy con esta cita.
Su cara era de desconcierto total, lo que aumentó más mis ganas de hacer lo correcto esta vez, de una vez por todos iba a ser un hombre y tomar las riendas de mi destino y de atar cabos sueltos a mi vida.
Yo: Recuerda este momento, Cristina Pedroche, como el mejor o peor momento de tu vida, según como lo prefieras.- le dediqué esa sonrisa burlona que tanto le gustaba.- No te has dado cuenta, pero este es el parque que fuimos la primera vez que nos conocimos.
Miró a todos lados dándose cuenta de la trampa a la que acababa de caer.
Yo: Al principio, si quería solo querer que volvieras conmigo. Pero sabía que cometería un error gigante si esta vez te dejaba escapar sin pedirte algo.
Cris: ¿El qué?
Yo: Cásate conmigo.
FIN DE LA PRIMERA PARTE